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ASUSTADO DE LA TETA

Posted in alemania, cine by zweins on febrero 27, 2009

Me gusta el cine, mucho, y por eso no pude dejar de ir a Berlín el último fin de semana de su famoso festival. La decisión, aunque un poco tarde, estaba tomada. Tocaba entonces comprar las entradas, por internet, sin casi haber visto la programación del festival y con las entradas puestas a la venta hacía casi una hora.

Después de saltar de página en página viendo como se agotaban las entradas para unas y otras películas mientras buscaba información sobre cada una, pasé varias veces por la página de  “La teta asustada”, su nombre me provocaba una sonrisa y aunque siempre quedaban entradas libres yo seguía mirando distintos días y cines buscando alguna película que llamara mi atención por su director, actores o simplemente nombre. Finalmente cuando ya casi no quedaban entradas para ninguna sesión y no demasiado convencido me decidí por el film que cerraba el festival, “Eden a l’Ouest” de Costa-Gavras.

Días después estaba en Berlín con el papel impreso de la compra de las entradas por internet que servía para recogerlas. El plan consistía en ir a ver la alfombra roja el día de la entrega de los Osos y ver la película para la que finalmente había conseguido entradas en el Friedrichstadt Palast, el segundo cine en tamaño e importancia del festival.

Del día de la entrega de premios sólo guardo la experiencia de ver a Win Wenders, Tilda Swinton e Isabel Coixet, ver a los fotógrafos gritando como locos para que las estrellas se giraran hacia ellos y muchas fotos malas.

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Esa noche sonreí otra vez al leer que “La teta asutada” había ganado el Oso de Oro a la mejor película.

Finalmente llegó el domingo, el día en que a las 23.00 me tocaba ver “Eden  a l’Oueste”, el film que cerraba el festival. Llegando la hora del té inglés miré el papel de las entradas para ver hasta que hora tenía para entregar el papel y que me dieran la entrada, mi sorpresa y enfado llegó al ver que el último día del festival los puntos de entrega de entradas para compras por internet funcionaban solo hasta el medio día.

Tras unos momentos de nerviosismo decidimos ir al Friedrichstadt Palast a preguntar si exístía alguna posibilidad de conseguir nuestras entradas, o recomprarlas. Una taquillera que se había preparado muy bien el discurso comenzó con una reprimenda entre la cual recuerdo frases como “Yo sólo soy una taquillera” o “Si no leéis lo que compráis es vuestro problema”. En una pausa de su discurso y cuando yo sólo esperaba el momento para girarme para dejar al siguiente de la cola la “graciosa” taquillera cambió el tono de su más que ensayada alocución, “Pero habéis tenido suerte, como a mucha gente le ha pasado lo mismo, mi jefe a decidido que entreguemos las entradas aquí”.

Tras un leve arrebato de odio asesino hacia la taquillera recogí mi entrada y me dispuse a salir para buscar algo que hacer las más de dos horas que quedaban para la película. Sin embargo antes de salir miré de reojo las entradas que me acaban de dar, cogí a mi acompañante y me dirigí a la entrada a la sala que estaba a un par de metros de la taquilla. La futura ganadora del Oso de plata a la mejor interpretación femenina (AKA la taquillera) me había dado entradas para “La teta asustada”, que comenzaba en 20 minutos.

Primero me había burlado de su nombre, luego ganó el festival y tras una serie de pequeñas casualidades habían llegado hasta mí dos entradas para verla. Pensé que después de todo eso no podía dejar pasar la oportunidad y tengo que decir que no me arrepentí.

marzo2009-1